El ‘Estudio Sanytol sobre los gérmenes en el hogar’ indica que los juguetes pueden ser una posible vía de transmisión de gérmenes patógenos si no se desinfectan de la forma adecuada y con la frecuencia necesaria.

teddy-1444642_640Muñecos, peluches, sonajeros… pasan de un niño a otro y podemos encontrarlos tirados en el suelo; se contaminan por manipulación o porque los niños se los llevan a la boca. Así, en un estudio sobre juguetes de casas y guarderías mostró que el 67,5% de juguetes daban resultados positivos para, al menos, una bacteria potencialmente patógena.Otro estudio también mostró que bacterias causantes de afecciones respiratorias o de anginas sobreviven en la superficie de entre el 4% al 11% de los juguetes blandos analizados en una guardería2

El Estudio de Sanytol, además, relaciona los resultados de una encuesta realizada a más de 1.000 hogares con las evidencias científicas ya conocidas por los expertos del sector. Así, pese a que los españoles se muestran más sensibles en la limpieza cuando hay niños en casa, casi el 20% asegura que nunca desinfecta los juguetes y sólo el 38% confirma que lo hace con frecuencia. De todas formas, la encuesta constata cierta confusión entre los encuestados en relación al concepto de desinfección: un 75% considera que lavar los juguetes con agua y jabón equivale a desinfectar.

Por ello, la doctora en biología Maite Muniesa explica la necesidad de distinguir los conceptos limpiar y desinfectar. Para la correcta desinfección, la experta en microbiología insiste en que limpiar solamente con jabón puede no ser suficiente, dado que muchos de los gérmenes son resistentes a una limpieza convencional. Según Muniesa, existen limpiadores desinfectantes que “generalmente contienen tanto un ingrediente para eliminar la suciedad de las superficies, como uno o más ingredientes desinfectantes que eliminan los gérmenes”. Lo mejor es añadir a la limpieza rutinaria un que evite la acumulación de suciedad.

Como se comenta en el Estudio Sanytol, los niños, y en particular los bebés, son más susceptibles de tener infecciones, dado que su sistema inmunológico se encuentra en desarrollo y no en su total madurez. Además, los hábitos de higiene de los niños (aún en fase de aprendizaje) aumentan las posibilidades de contacto con los patógenos en aquellos que gatean por el suelo, se llevan objetos a la boca, protestan para lavarse las manos, etc. Varios estudios han sugerido, también, que los juguetes pueden contribuir a los brotes de diarrea y vómitos. Por ejemplo, en un estudio en diversas guarderías con brotes de rotavirus, la causa más frecuente de diarrea infecciosa sobre todo en niños menores de cinco años, el 39% de las bolas de juguete estaban contaminadas con el virus.