Así lo ha decidido el juez de distrito del condado de Cleveland, Thad Balkmam, que estimó que el grupo farmacéutico estadounidense debe pagar un total de 572.102.088 dólares para reparar los daños causados en ese estado, informaron medios locales. “La crisis de los opiáceos ha devastado al estado de Oklahoma y debe reducirse de inmediato”, ha apuntado el magistrado Thad Balkman al leer su sentencia, añadiendo que los fiscales demostraron que J&J contribuyó al “perjuicio público” en su promoción de analgésicos de receta médica altamente adictivos.

Se trata de una decisión judicial histórica en Estados Unidos.