“Japón nunca se rendirá ante el terrorismo”, señaló Yasuhisa Kawamura, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país, al anunciar que el gobierno mantendrá su política de proveer ayuda humanitaria a los millones de refugiados y desplazados por el grupo terrorista ISIS en el Medio Oriente.

En conferencia de prensa en la sede de Naciones Unidas repudió una vez más el asesinato de dos periodistas japoneses y un piloto jordano cometidos por el ISIS.

El funcionario enfatizó el carácter humanitario y no militar del apoyo que desde hace años provee Japón en Medio Oriente.

Aseguró que en respuesta a los asesinatos, su país tomará tres medidas diplomáticas específicas: fortalecer las capacidades internacionales para combatir el terrorismo en Oriente Medio y África, ejercer un liderazgo en materia de cooperación internacional contra el terrorismo y fortalecer sus capacidades domésticas en la lucha contra este mal.

Explicó que Japón prometió 2.200 millones de dólares hace dos años para entrenamiento y ayuda técnica, y 2.500 millones de dólares más el 17 de enero pasado para ayuda no militar.

Llamó a todas las escuelas y negocios de su país alrededor del mundo a tomar las medidas necesarias para fortalecer su seguridad.