El mayor fabricantes de automóviles británico, Jaguar Land Rover, recortará unos 5.000 puestos de trabajo en el Reino Unido, debido a la caída de la demanda en China y de las ventas de coches diésel en Europa. La compañía tuvo 354 millones de libras de pérdidas entre abril y septiembre del año pasado.

El golpe final es el Brexit, según los expertos, porque la incertidumbre ha tenido un impacto en el crecimiento económico del Reino Unido y en la venta de automóviles, y eso constituye un factor relevante, aunque no el mayor.