El Gobierno italiano ha ordenado un desconfinamiento gradual, dando luz verde a las fábricas para que reanuden la actividad de sus líneas de producción

Tras dos meses de bloqueo, Italia comienza este lunes la llamada fase dos de la desescalada, lo que supondrá la vuelta al trabajo de cuatro millones y medio de personas. Industria, manufacturas, construcción y comercio mayorista se suman a los negocios esenciales que nunca cerraron, como alimentación, farmacias y gasolineras. También reabrirán los parques y se podrán celebrar funerales con un máximo de 15 personas.

Las mascarillas serán obligatorias solo en lugares cerrados, aunque algunas regiones las han declarado obligatorias en cualquier circunstancia, como Lombardía. En cualquier caso, el Gobierno italiano ha garantizado un precio máximo para las mascarillas de 0,5 euros por unidad.