La economía italiana registró una caída del 0,2% en el cuarto trimestre de 2018, según el dato provisional publicado por el Instituto Nacional de Estadística italiano (Istat), lo que supone que el país está oficialmente en recesión técnica, tras acumular dos trimestres de caídas.

De julio a septiembre, el producto interior bruto (PIB) de Italia había registrado un descenso del 0,1% en comparación con el trimestre anterior.

Los analistas a menudo definen dos trimestres consecutivos de disminución del PIB como recesión “técnica”, aunque la economía italiana creció en 2018 en conjunto y se prevé una expansión moderada este año, de todo modo, proporciona un duro revés al nuevo Gobierno populista.

Según el Istat, la variación del PIB en el cuarto trimestre del año respecto al tercero se debe fundamentalmente a una disminución en el valor agregado en los sectores agrícola, forestal y pesquero y en el sector industrial y una estabilidad sustancial de los servicios.

Italia ya estuvo en recesión técnica en 2014, cuando el PIB se contrajo también un 0,2% en el segundo trimestre del año respecto al primero, y el primero lo había hecho un 0,1% frente al último de 2013.