En “convivencia con el virus”

Más de dos meses después de que apareciera el primer caso de COVID-19 en una pequeña ciudad en las afueras de Milán y después de semanas de cierre, Italia se prepara para una segunda fase de la crisis, en la que intentará reactivar la economía sin desencadenar una nueva ola de infecciones.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ha anunciado este domingo el inicio de la denominada Fase 2 que incluye a partir del 4 de mayo la reanudación de la actividad industrial, de la construcción y la venta al por mayor.

Los fabricantes, las empresas de construcción y algunos mayoristas podrán reabrir a partir del 4 de mayo, seguidos por los minoristas dos semanas después. Restaurantes y bares podrán reabrir por completo desde principios de junio, aunque los negocios de comida para llevar podrán antes.

“La reapertura está permitida siempre que las empresas cumplan con los protocolos de seguridad en el centro de trabajo”, ha explicado Conte en una media hora de comparecencia televisiva

Además, se permitirá la reapertura de parques y se permitirán visitas familiares limitadas y funerales con no más de 15 personas presentes. Pero el movimiento entre regiones sigue suspendido y las personas que se desplacen tendrán que llevar una declaración que explique los motivos de sus viajes.

“Ahora empieza para todos la fase de convivencia con el virus. Debemos ser conscientes de que en la Fase 2 la curva de contagio puede aumentar en algunas áreas del país. El riesgo está ahí. Debemos afrontarlo de manera metódica y rigurosa”, ha explicado Conte.