Teherán afirma que este jueves un dron de espionaje estadounidense se internó en su espacio aéreo sobre el Estrecho de Hormuz.

Los Guardianes de la Revolución, el cuerpo de élite del régimen iraní, aseguran que el aparato no tripulado se internó en la provincia de Hormozgan, en el sur. La agencia oficial de noticias IRNA identifica el aparato como un RQ-4 Global Hawk e insiste en que fue abatido cuando entraba en su espacio aéreo.

La acción envía un “mensaje claro” a Washington, según ha advertido el comandante en jefe de los Guardianes, Hossein Salami, en televisión. “Nuestras fronteras son una línea roja, reaccionaremos con fuerza ante cualquier agresión (…) Irán no quiere la guerra con ningún país, pero está totalmente preparado para defenderse”-