Mientras el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha manifestado su intención de levantar las sanciones económicas impuestas contra Irán, siempre que dejen de faltar al Pacto Nuclear que abandonó EE.UU. bajo la administración Trump, Teherán anunció el inicio del funcionamiento de nuevos conjuntos de modernas centrifugadoras que permitirán enriquecer más rápidamente el uranio, cuyo uso está prohibido por el acuerdo internacional sobre su programa nuclear firmado en 2015.