El Gobierno ucraniano y los separatistas prorrusos han intercambido 200 prisioneros de guerra en la línea de separación de fuerzas de la región de Donbás.

Entre los canjeados figuran soldados, milicianos, mercenarios, policías y activistas de ambos bandos, algunos de los cuales estuvieron retenidos por el enemigo casi desde el estallido del conflicto en el este de Ucrania en 2014, que se ha cobrado la vida de más de 13.000 personas.

Después de dos años de infructuosas negociaciones, este asunto fue desbloqueado en la cumbre de París del 9 de diciembre en la que se reunieron por vez primera Zelenski y Putin. Entonces, en presencia del presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, se acordó el canje de todos los prisioneros antes de que terminara el año.