Necesitamos que la sociedad conozca la labor de los profesionales de la ingeniería. Algunos nos ven como un colectivo cerrado y ocupado en diseñar grandes obras e instalaciones complejas, pero algo alejados de la actividad cotidiana de la gente. Nuestro potencial como agentes al servicio de la sociedad va mucho más allá de nuestra competencia técnica en complicados cálculos. Lo que me propongo demostrar en esta tribuna es que los ingenieros técnicos industriales -y los órganos colegiados que nos amparan- ya estamos ayudando al ciudadano de a pie y a muchas pequeñas y medianas empresas andaluzas en sus problemas cotidianos.

 

Domingo-Villero-Presidente-CACITIPocos habrán oído hablar del papel tan significativo que ya estamos desempeñando en la resolución de conflictos por la via extrajudicial, por ejemplo, cualquier ciudadano o empresa que tenga discrepancias con compañías suministradoras, entrega de productos, reclamaciones por falta de calidad o vicios constructivos inmobiliarios, puede optar ya por tratar de resolver sus conflictos con más rapidez y con menor coste si cuenta con nuestros servicios de mediación. Tenemos en nuestro colectivo a profesionales especialmente formados para que mediante diálogo mediado entre las partes enfrentadas en litigios civiles y mercantiles encuentren sus propias soluciones. Tenemos la primera Institución de Mediación de Ingenieros, iniciativa pionera a nivel internacional y que en un futuro cercano podrá reducir en un 30% el atasco acumulado en los juzgados andaluces, una noticia bien acogida y apoyada por el colectivo judicial.

 

Especial interés manifestamos a la hora de velar por los ciudadanos cara a prevenir accidentes eléctricos en todo tipo de instalaciones, más aún si éstas son de uso público. Para ello el visado profesional de los trabajos de ingeniería es el único control a priori que existe para velar por el cumplimiento de la abundante normativa, cualificación del técnico y que además este posee una póliza de seguro de responsabilidad civil. Por desgracia, son muchos los casos en los que se ve comprometida la seguridad e integridad de los ciudadanos y a menudo las  consecuencias se pagan con vidas humanas. Estas situaciones son evitables si los particulares y, sobre todo, las autoridades, se conciencian de la necesidad de contar con  proyectos realizados por técnicos y visados por el colegio profesional pertinente: siempre serán garantía de calidad y excelencia cara al ciudadano.

 

Que somos un colectivo socialmente implicado lo prueba una de las más recientes iniciativas del Consejo Andaluz de Colegios de Ingenieros Técnicos Industriales  (CACITI) que tengo el honor de presidir: los ocho colegios andaluces están prestando asesoramiento gratuito a los ciudadanos que han resultado afectados por las inundaciones del mes pasado. Gracias a ello, muchos andaluces obtienen ayuda en momentos difíciles cara a reclamar ante las aseguradoras, así como conocer sus derechos y deberes como damnificados en sus instalaciones y patrimonio personal.

 

CACITI apuesta por informar a las personas de los beneficios de la alta cualificación, formación y capacidad de los ingenieros técnicos andaluces colegiados. El que el mensaje llegue a la sociedad en general y de la manera más próxima es mi principal objetivo desde que presido el consejo que aglutina a muchos miles de ingenieros técnicos industriales andaluces.

 

Hemos de aportar valor desde los colectivos profesionales; es nuestra responsabilidad respecto a una sociedad más próspera, informada y segura.

 

Domingo Villero Carro

Presidente del Consejo Andaluz de Ingenieros Técnicos Industriales, Decano del Colegio Oficial  de Ingenieros Técnicos Industriales de Cádiz