Informe de CaixaBank e IE University

CaixaBank Banca Privada, a través de su Proyecto de Valor Social, e IE University, desde el IE Center for Families in Business han publicado el estudio “Perfiles de Filantropía Personal en España”, que analiza en profundidad la filantropía personal en el país y del que se desprende que el filántropo es un líder emprendedor de un proyecto de transformación social.

El estudio, pionero en España, pretende acercar la figura del gran donante a la sociedad en general y poner en valor su contribución. Además, la investigación aporta dos recomendaciones principales: la profesionalización de esta labor, y las alianzas para encontrar sinergias entre los filántropos. Para ello, los filántropos cuentan ya con entidades que han añadido a su modelo de negocio una asesoría completa en estos aspectos. CaixaBank Banca Privada, con su Proyecto de Valor Social, colabora con importantes actores del sector en el avance de las recomendaciones que se recogen en el estudio.

La investigación es fruto de más de 50 horas de entrevistas con los filántropos más destacados del país, así como con gestores de fundaciones y expertos en el sector. El estudio se ha centrado en el perfil de los filántropos individuales, y abarca tanto la filantropía que se organiza en torno a una fundación, impulsada por los denominados grandes filántropos, y por las pequeñas o medianas contribuciones a otros proyectos, cuya suma genera asimismo procesos de transformación y mejoras en sus ámbitos de actuación.

La combinación del análisis cualitativo de toda la información recogida permite identificar tres perfiles de filántropos en España:

  • El emocional: movido por el qué y que establece un vínculo emocional con el proyecto.
  • El generacional: movido por la preservación del legado y la búsqueda de la coherencia entre el proyecto filantrópico y el empresarial.
  • El estratégico: movido por el cómo y enfocado en la eficiencia del proyecto.

Aunque estos tres perfiles comparten retos comunes, cada uno de ellos se enfrenta a desafíos particulares a la hora de implementar su proyecto filantrópico.

Diferentes perfiles y necesidad de fortalecer el ecosistema

El estudio revela que, si bien todos los filántropos entrevistados comparten una visión de la filantropía como “un acto de generosidad”, difieren a la hora de definir su causa y las herramientas para ponerla en práctica, lo que indica la diversidad de perfiles de filantropía en España. Esta diversidad explica la complejidad de la práctica de la filantropía, pues no existen “recetas únicas” como señalan las responsables del informe, sino que éstas se adaptan a cada perfil de filántropo.

Para Jordi Casajoana, Director de Colectivos de Valor y Filantropía en CaixaBank Banca Privada, “gestionar esta complejidad exige la existencia de un ecosistema filantrópico fuerte, que fomente el que personas que tienen una vocación altruista puedan llevar a cabo su labor con las máximas garantías para generar el mayor impacto social posible”. Sin embargo, el análisis de las entrevistas realizadas en el trabajo de campo sugiere que España está aún lejos de contar con este ecosistema que favorezca la filantropía. “Faltan en nuestro país puntos de encuentro entre filántropos, e instrumentos que fomenten la participación de la sociedad en actividades relacionadas con la filantropía”, concluye Casajoana.

Recomendaciónes y Buenas prácticas para la filantropía

El estudio de CaixaBank e IE University ofrece una serie de recomendaciones y buenas prácticas para que la actividad filantrópica avance con firmeza en nuestro país. Entre estas, dotar de una mayor profesionalización a los proyectos, lo que implica aplicar buenas prácticas de gobierno corporativo, lograr mayores niveles de transparencia, planificar la sucesión para asegurar la sostenibilidad del proyecto y tratar de atraer personal cualificado. Es también necesario un mayor uso de las nuevas tecnologías y diseñar sistemas de evaluación que permitan medir y gestionar el impacto de forma continua y ágil.

“El filántropo es un líder emprendedor de un proyecto de transformación social”, afirman las investigadoras que han participado en la creación del estudio, las doctoras Cristina Cruz, directora académica del IE Center for Families in Business y Rachida Justo, Directora del Departamento de Emprendimiento de IE University. Las autoras del informe recomiendan que se debe traspasar “el conocimiento empresarial” que muchos filántropos tienen a su visión filantrópica, “sobre todo en materias como la gestión y medición de impacto de los proyectos”. Las doctoras Cruz y Justo también abogan por “una construcción de alianzas entre los filántropos y el ecosistema de impacto social”. 

Los filántropos españoles ante la COVID-19

Los datos actuales parecen indicar que, al igual que sus vecinos europeos, los filántropos en España han mostrado una gran capacidad de movilización para responder a las necesidades más inmediatas provocadas por el virus, cambiando de prioridad en los tipos de proyectos programados, y aumentando de forma significativa la cuantía de fondos inicialmente asignados. En definitiva, la filantropía en España ha actuado de forma reactiva, ágil y muy comprometida.

Cuando la virulencia y la amplitud de la pandemia vaya disminuyendo progresivamente, se plantea el reto de saber si estamos frente a cambios en profundidad en el sector o si, por el contrario, se trata de reacciones efímeras que no sobrevivirán a la inercia de hábitos pasados, sobre todo teniendo en cuenta el posible efecto negativo de la crisis económica sobre la disponibilidad de fondos por parte de los propios filántropos. Por esta razón, como recoge el informe, es aún más importante que nunca la necesidad de construir alianzas y abordar los problemas sociales desde un enfoque colaborativo, algo que todavía se plantea como une asignatura pendiente en nuestro país si lo comparamos con algunas de las respuestas coordinadas que han florecido en otras partes del mundo.