Actualmente, las compañías se encuentran en un proceso de transformación constante que nos permite reducir el impacto que generan en nuestro entorno, especialmente con el medioambiente. Cada vez más, la sociedad es consciente de la necesidad imperiosa de realizar su actividad empresarial respetando y contribuyendo tanto a la naturaleza como al medioambiente y la sociedad. En este sentido, las empresas tenemos la obligación de abrazar diferentes políticas y estándares que nos permitan conseguir un impacto positivo para el entorno que nos rodea.

Por ello, dos de los objetivos que más nos deben preocupar, tanto como empresa como ciudadanos, son el fin de la pobreza y el fin de la hambruna. Según el informe elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN) sobre el estado de la pobreza, España es el séptimo país de la Unión Europea con mayor índice de pobreza. Cuenta con una cuarta parte de la población en riesgo de exclusión, exactamente un 26,1%. Por ello, colaborar con fundaciones y asociaciones que apoyen la lucha contra esta causa y que ayuden a los más necesitados es importante para disminuir este porcentaje tan elevado.

Por otro lado, la producción y el consumo responsable es un objetivo muy presente en compañías del sector de la restauración. Sin ir más lejos, el desperdicio de comida en el sector de la restauración en Europa está en un 12%. De hecho, la Agenda 2030 cifra en 1.300 millones de toneladas por valor de 1.000 millones de dólares, la comida que acaba en los contenedores o estropeada por las malas prácticas del transporte y cosecha. Esto supone un impacto para el medioambiente porque el sector de la alimentación representa alrededor del 30% del consumo total de energía en el mundo y un 22% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por ello, como responsables de empresas de restauración, reducir el desperdicio de comida es un objetivo primordial para el sector. En la actualidad, gracias a la propia operativa de trabajo que mantiene Subway, el índice de desperdicio de alimentos en la compañía se sitúa en un 1%.  Este porcentaje tan bajo se debe, entre otras medidas, a que realizamos los SUBs (los bocadillos de la compañía, que tienen su nombre propio) delante del cliente y al momento.

Es decir, el comensal decide cómo quiere su SUB, eligiendo así sus ingredientes favoritos y combinándolo a su gusto. Esto significa que el porcentaje de desperdicio va a ser mínimo puesto que todo es elegido por el consumidor, de ahí nuestro 1% de desperdicio. A pesar de ello, el objetivo de la firma es conseguir que el porcentaje sea del 0%, por lo que los esfuerzos e innovaciones para conseguirlo son constantes.

La educación y sensibilización por las personas, el respeto al medioambiente y los recursos que este nos proporciona, considero que son las claves para conseguir que todo el mundo, ya sea a nivel particular o empresarial, se preocupe y realice prácticas sostenibles. Por ello, una de las medidas que la compañía está ya llevando a cabo es colocar mensajes clave como “Pasa de la tapa” en los puntos de venta y dispensadores de bebidas para invitar a los consumidores a no coger automáticamente una pajita y una tapa.

De hecho, si los consumidores españoles de Subway dejasen de usar pajitas y tapas en los restaurantes se podría ahorrar la escalofriante cifra de más de 7.000 kilos de plástico en todo un año en nuestro país. Además, el sector de la restauración juega un papel clave en este escenario y tenemos que fomentar un comportamiento empresarial y personal que sirva para construir un planeta mejor entre todos.

Inês Fonseca

Head of Marketing para el Mediterráneo de Subway