El siniestro fue provocado durante un enfrentamiento entre una familia de refugiados sirios y otra libanesa. Unas 80 tiendas donde habitaban unas 76 familias fueron quemadas hasta los cimientos con todas sus pertenencias personales.

La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) dice estar trabajando con las autoridades locales para reconstruir el campamento en el mismo lugar. Sin embargo, lamentan que muchos hayan quedado en la calle mientras tanto.

El Ejército anunció en un comunicado que ha detenido a ocho personas, dos libaneses y seis sirios, en relación con los incidentes que derivaron en el incendio del campamento y que en las casas en las que fueron capturados se encontraron armas, munición y equipamiento militar.

Actualmente en el país hay casi 900 mil refugiados sirios según la ACNUR, el que más acoge “per cápita” en el mundo. No obstante, las autoridades aseguran que son un millón y medio de refugiados sirios los que están en el Líbano, donde viven en total 6 millones de personas.