En la República Democrática del Congo, dos ataques a centros de tratamiento de ébola han dejado dos pacientes y un policía muertos. Médicos Sin Fronteras, que gestionaba los centros, ha suspendido sus actividades y la Organización Mundial de la Salud cree que, si se sigue deteriorando la situación, aumentarán los casos.

La directora de UNICEF, que trabaja junto a Médicos sin Fronteras y otras agencias en el tratamiento a los pacientes se ha declarado“horrorizada” por lo ocurrido.
Henrietta Fore asegura que todos están haciendo “esfuerzos heroicos” para salvar las vidas de niños y adultos infectados. “Es inadmisible que alguien pueda querer robar a los niños y sus familias de un servicio que puede significar que sobrevivan”.

Nuevos tratamientos para el ébola

Según el último balance publicado el domingo por el Ministerio de Salud congoleño, hasta la fecha se han registrado 869 casos (804 confirmados) y 546 muertos (de los cuales 481 confirmados). Durante las 24 horas anteriores se constataron cinco nuevos casos confirmados, dos en Katwa y tres en Butembo.

Con el apoyo y la supervisión de otras instituciones, Médicos Sin Fronteras sigue luchando contra la enfermedad del ébola en República Democrática del Congo llevando a cabo pruebas clínicas para encontrar el mejor tratamiento posible. Por el momento, se están realizando ensayos con cuatro medicamentos que se aplican a pacientes en Kivu Norte.

La prueba comenzó originalmente en noviembre, en otro centro de tratamiento en la región, por lo que las instalaciones de esta ONG están ahora en condiciones de contribuir y proporcionar información valiosa sobre estos productos en desarrollo.