El Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA), entidad dependiente de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía; y HEINEKEN España, han firmado un convenio de colaboración para la investigación y promoción del uso eficiente del agua en el cultivo de cebada en Andalucía.

drops-of-water-578897_640El acuerdo se ha formalizado en un acto celebrado en la sede de la Fundación Cruzcampo en Sevilla, ha estado presidido por la consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, María del Carmen Ortiz Rivas, con la presencia del presidente de IFAPA, Jerónimo Pérez Parra, y el director técnico de HEINEKEN España, Juan Candau, que han sido los encargados de rubricar el convenio.

El proyecto tiene como objetivo final el ahorro de unos 700 millones de litros de agua al año. Para ello, HEINEKEN España invertirá cerca de 200.000€ a lo largo de cuatro años de desarrollo, en los que se llevarán a cabo ensayos en campos de Granada y Jaén.

Concretamente, el programa contará con dos líneas de acción que persiguen mejorar la calidad del suelo y la productividad de los cultivos de cebada. Se espera que estas iniciativas repercutan positivamente en el agricultor y la economía local y, para su implantación, HEINEKEN España contará con la colaboración de Commonland, especialistas en restauración y recuperación de paisajes.

El uso de cubiertas vegetales en los cultivos es uno de los sistemas más eficaces para retener la humedad del suelo, captar CO2 y luchar contra la erosión. El papel de la cebada es clave en el proyecto de IFAPA y HEINEKEN España porque ejercerá como cubierta para ayudar a la regeneración de los suelos y a mejorar su capacidad de infiltración. Este cereal, una de las principales materias primas de la elaboración de la cerveza, tiene un gran potencial en este tipo de usos, ya que no es huésped de las plagas que suelen afectar a los leñosos.

El proyecto se llevará a cabo a través de dos líneas de acción. Por un lado, se ensayará el cultivo mixto de cebada en olivar, una innovadora técnica que permitirá contrastar los efectos de su cultivo en la productividad de olivares de secano con suelos degradados. La cebada actuará como cubierta para ayudar a recuperar los suelos, que normalmente se “limpian” antes de cada nueva siembra, provocando una falta de nutrientes y de humedad que acentúan la erosión y dificultan la recarga de los acuíferos. El cereal facilitará que los suelos absorban más agua, al evitar los procesos erosivos y minimizar su evaporación. Además, supondrá un ingreso extra para los agricultores, ya que contarán con un cultivo adicional.

La segunda línea de actuación consistirá en el estudio comparativo de dosis de siembra de cebada maltera. Normalmente, los campos de cultivo se limpian de rastrojos antes de la nueva siembra. Esto complica la retención de agua y de nutrientes orgánicos y hace que los suelos necesiten más fertilizantes y semillas, lo que repercute en la economía del agricultor. Para evitarlo, se realizarán ensayos de siembra directa en terrenos que no haya sido limpiados, con el objetivo de reducir las simientes y abonos necesarios y disminuir así los costes de producción, a la vez que se aumenta la calidad de la cebada resultante.