La ministra jefa Carrie Lam anunció este sábado la “suspensión temporal” del polémico proyecto que permitía a China tener acceso a aquellos sospechosos que se encontraran en suelo hongkonés.

“Como Gobierno responsable que somos, tenemos que mantener la ley y el orden por un lado y evaluar la situación para el mayor interés de Hong Kong por otro”, anunciaba Lam ante la prensa. “Incluyendo la restauración de la calma en la sociedad lo antes posible y evitar así que haya más daños”.

La tramitación del polémico proyecto de ley ya había generado una oposición masiva que se ha manifestado con fuerza durante la semana en las calles de Hong Kong, además del rechazo general de la sociedad hongkonesa.
Además, el proyecto de ley generó la preocupación de los acaudalados magnates de Hong Kong, que habían comenzado a mover su dinero, según han informado asesores financieros, banqueros y abogados familiarizados con los detalles de las transacciones. A lo que se sumó las acusaciones de violencia desmedida por parte de la Policía que mantenía en alerta a los organismos defensores de los derechos humanos.