El partido liberal VVD del primer ministro holandés, Mark Rutte, ha ganado las elecciones generales celebradas el miércoles en Holanda al lograr 32 escaños, según los resultados oficiales con más del 77 % de los votos escrutados.

El Partido Por la Libertad (PVV) del ultraderechista Geert Wilders ha obtenido 19 escaños, empatado en la segunda posición con los democristianos de la CDA y los centristas de D66.

“ Esta es la noche en la que Holanda, después del Brexit y de las elecciones estadounidenses, ha puesto freno a esa mala tendencia del populismo”, es la frase con la que el Primer ministro saliente holandés, Mark Rutte, ha definido su victoria en las elecciones holandesas. El Partido Popular por la Libertad ha terminado muy por delante de su rival más cercano en las encuestas, la ultraderecha de Wilders.

Europa ha celebrado de inmediato el frenazo a Wilders, que inflinge una primera derrota al populismo nacionalista que asoma en varios países de la Unión Europea; sobre todo, en Francia y Alemania, que también celebran elecciones generales a lo largo de este año y donde se prevé que crezcan el Frente Nacional de Marine le Pen y la plataforma xenófoba Alternativa por Alemania, respectivamente.

Así, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se ha apresurado en felicitar a Rutte por su victoria: “Un voto a favor de Europa, un voto en contra de los extremistas”, le ha dicho Juncker al primer ministro holandés por teléfono.