El Secretario General de la ONU advirtió este jueves que la pandemia del coronavirus amplía significativamente los riesgos de deuda que tienen los países, y ha pedido un alivio que beneficie a los más pobres y los más vulnerables, pero también a aquellos de medianos ingresos. 

Solo en 2020 y 2021, los pagos de los países en desarrollo solo por su deuda externa pública se elevarán a entre 2,6 y 3,4 billones de dólares, asegura un informe de la UNCTAD, que pide acción decisiva de alivio para estas naciones.

Durante una reunión ante el Consejo Económico y Social de la ONU, Guterres saludó la iniciativa temporal del G20 de suspender los pagos a los países más pobres.

“La moratoria debería extenderse a todos los países en desarrollo que solicitan indulgencia, incluidos los países de ingresos medios. Más allá de una moratoria inicial de la deuda, se necesitará un alivio específico”, afirmó.

Para António Guterres, la pandemia es una oportunidad para abordar los problemas estructurales en la arquitectura de la deuda internacional, para evitar incumplimientos que conduzcan a crisis financieras y económicas prolongadas.