El Secretario General de la ONU pidió  este lunes a los Estados miembros que alienten y apoyen los esfuerzos de paz facilitados por las Naciones Unidas en Libia, no solo con palabras sino con acciones.

“El futuro de Libia está en juego e insto a todos los libios a que sigan trabajando para lograr un alto el fuego duradero y a que contribuyan de forma constructiva al Foro de diálogo político facilitado por las Naciones Unidas, así como a que actúen siempre teniendo en cuenta los intereses de la población”, expresó António Guterres al inicio de una reunión de alto nivel con varios países.

Guterres reiteró que resolver la crisis en Libia sigue siendo una de las prioridades de las Naciones Unidas. “El conflicto lleva demasiado tiempo y hoy tenemos la oportunidad de volver a comprometernos con ponerle fin. En las últimas semanas y meses, me ha alentado observar una pausa en los combates. Hay una pausa de las hostilidades en torno a Sirte y el enfrentamiento directo entre las partes ha sido limitado”, dijo.

António Guterres pidió a las grandes potencias mundiales ayudar a Libia a restablecer su capacidad de proporcionar servicios básicos y seguridad a la población, cuyas condiciones de vida se han deteriorado continuamente no solo como resultado del conflicto sino también debido a la mala gobernanza y la corrupción desenfrenada.

“El pueblo libio continúa soportando la peor parte del conflicto y ahora enfrenta el impacto potencialmente devastador de la pandemia de COVID-19. También debemos abordar el levantamiento inmediato, permanente e incondicional del bloqueo a la producción y exportación de petróleo del país, que ha tenido un impacto demoledor en la economía”, dijo.

Actualmente, un millón de libios necesitan asistencia humanitaria y más de 425.000 han sido desplazados de sus hogares debido al conflicto.

Guterres urgió a desmantelar de inmediato las redes criminales de trata de personas en todo el país y abogó para que los refugiados y migrantes detenidos en condiciones inhumanas sean puestos en libertad y reciban un refugio seguro.

“Insto a los Estados miembros a que proporcionen más lugares de reasentamiento y evacuación para los refugiados y solicitantes de asilo varados en Libia. Esto ayudará a prevenir los movimientos peligrosos de refugiados y migrantes a través del Mediterráneo central y pondrá fin a los retornos inseguros a Libia, que todos sabemos que no es un lugar seguro de desembarco”, enfatizó.

Rendición de cuentas        

El titular de la ONU recordó que cuando se arraiga la impunidad, la injusticia y la falta de rendición de cuentas, persisten las violaciones de derechos humanos, incluidas las ejecuciones sumarias, la tortura generalizada, las desapariciones forzadas y la violencia sexual y de género, así como la privación arbitraria de la libertad. “Me sorprendió profundamente enterarme de las fosas comunes descubiertas en Tarhouna en junio”, indicó.

Añadió que la rendición de cuentas por las violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos es la única forma de garantizar la justicia. “La Misión de Investigación, establecida por el Consejo de Derechos Humanos en junio, es un paso crítico y positivo en este sentido”, afirmó.

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