Las relaciones entre las tres grandes potencias nunca han sido más disfuncionales

Durante una rueda de prensa previa a la conmemoración del 75 aniversario de la adopción de la Carta de las Naciones Unidas, que tuvo lugar el 26 de junio de 1945, Antonio Guterres destacó que ante estas vulnerabilidades los líderes mundiales han de ser humildes y reconocer la importancia vital de la solidaridad y la unidad, especialmente en tiempos de COVID-19, cambio climático, anarquía en el ciberespacio y los riesgos que entraña la proliferación nuclear.

“Ninguno de nosotros puede predecir lo que vendrá posteriormente. Estamos en medio de la niebla. Donde podemos, las Naciones Unidas han atravesado la niebla y han actuado. La familia de las Naciones Unidas se ha movilizado para salvar vidas, controlar la transmisión del virus y aliviar las consecuencias económicas”, resaltó.

“Al conmemorar el Día de la Carta (de las Naciones Unidas) y mirar hacia adelante, debemos replantearnos la forma en que las naciones cooperan”, afirmó.

Entre estas necesidades explico que es necesario un multilateralismo que sea interconectado, que reúna a las organizaciones regionales del sistema de las Naciones Unidas, las instituciones financieras internacionales y otros organismos; inclusivo, que cuente con las contribuciones indispensables de la sociedad civil, las empresas, las ciudades, las regiones y los jóvenes; y eficaz, que funcione como herramienta de gobernanza mundial allí donde sea necesario.

“El problema no es que el multilateralismo no esté a la altura de los desafíos que enfrenta el mundo.  El problema es que el multilateralismo actual carece de tamaño, ambición y fuerza”, razonó. 

Admitió la dificultad de lograr “una transformación significativa de los mecanismos de la gobernanza mundial” sin la participación en ellos de las grandes potencias mundiales. “Permítanme decirlo sin rodeos, las relaciones hoy en día nunca fueron tan disfuncionales”.

Preguntado posteriormente en rueda de prensa sobre quiénes son los actores de estas relaciones disfuncionales, Guterres especificó que hay dos potencias nucleares y dos económicas. Rusia y Estados Unidos en el primer caso, y la nación norteamericana y China en el segundo.

“Si hay relaciones que son muy disfuncionales hoy en día, son exactamente esas relaciones y obviamente vemos las implicaciones de eso en un momento en que necesitamos movilizar al mundo entero para derrotar a Covid-19, para derrotar el cambio climático, para poner orden en el ciberespacio y para garantizar que la proliferación nuclear no represente un nuevo riesgo evitable”, explicó.

Sin embargo, se mostró esperanzado de que habrá un “nuevo despertar” cuando reconozcamos nuestras “debilidades comunes”. Según Guterres, esta toma de conciencia se producirá “cuando los factores que hoy dividen, en cambio, obliguen a la gente a comprender finalmente que la división es un peligro para todos, empezando por ellos mismos”. 

“En última instancia, ese es el camino para salir de la nieblaNuestra Carta todavía muestra el camino”.