António Guterres ha advertido que los Estados están buscando la seguridad no en la diplomacia y el diálogo, sino en el desarrollo y acumulación de armas.

Durante una intervención ante la Conferencia de Desarme, que tiene su sede en Ginebra, el Secretario General de naciones Unidas lanzó la voz de alarma ante uno de los más graves peligros que afronta la humanidad: “los principales componentes de la arquitectura internacional del control mundial de armas están hundiéndose”.

A continuación, señaló que, por ejemplo, el uso impune de las armas químicas está llevando a su proliferación. Además, dijo que las armas pequeñas ilícitas, junto con la designación de las áreas urbanas como campos abiertos de batalla donde se utilizan explosivos, se está cobrando la vida de miles de civiles.

En cuanto a las armas atómicas, afirmó que no se puede permitir que el mundo camine sonámbulo hacia una nueva carrear armamentística nuclear.

Y para completar el sombrío cuadro, Guterres aseguró que “las nuevas tecnologías armamentísticas están aumentando los riesgos de una forma que todavía no entendemos e incluso no podemos imaginar”.

Todo ello es fruto de que “los Estados están buscando la seguridad no en la diplomacia colectiva y el diálogo, sino en el desarrollo y acumulación de nuevas armas”.

El titular de la ONU recordó el lema que hay a la entrada de la sala de la Conferencia de Desarme: “Las naciones deben desarmarse o desaparecer”. Sin embargo, indicó que en los últimos veinte años esta Conferencia no ha producido negociación alguna sobre este asunto.