El pasado 31 de enero, el máximo responsable de la ONU condenaba la toma del control del país asiático por parte de los militares y la detención de los principales líderes políticos y funcionarios gubernamentales

En un comunicado emitido este domingo por la Oficina del portavoz de António Guterres, se pide al ejército y a la policía de Myanmar “que garanticen el pleno respeto del derecho a la reunión pacífica y que los manifestantes no sean objeto de represalias”. Al mismo tiempo, indica que los repetidos informes “sobre la violencia, la intimidación y el acoso continuos por parte del personal de seguridad son inaceptables”.  

“Las continuas detenciones de dirigentes políticos, funcionarios del gobierno, actores de la sociedad civil y representantes de los medios de comunicación son muy preocupantes, al igual que las restricciones a los servicios de Internet y de comunicación. No deben interrumpirse para garantizar el derecho a la libertad de expresión, que incluye el acceso a la información”, destaca el Secretario General.  

El titular de la ONU reiteró su llamamiento a los Estados miembros para que ejerzan su influencia, tanto colectiva como bilateralmente, en la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo de Myanmar.

El Secretario General reafirmó el apoyo “inquebrantable” de la Organización al pueblo de Myanmar “en su búsqueda de la democracia, la paz, los derechos humanos y el Estado de Derecho”.  

Guterres llama a las autoridades militares a que permitan urgentemente la visita a Myanmar de su enviada especial, Christine Schraner Burgener, en términos aceptables y se permita evaluar la situación de primera mano.