Así lo establece un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea considerando que Google solo está obligado a garantizar el derecho al olvido en internet en el ámbito de la UE, y no en todo el mundo. 

El tribunal zanja una disputa entre Google y el CNIL, el organismo francés que supervisa el respeto a la intimidad en internet. En 2016, el CNIL multó al buscador con 100.000 euros por no eliminar de sus búsquedas mundiales información sensible, tal y como le habían requerido algunos ciudadanos.