La iniciativa nació hace más de 10 años en forma de un proyecto solidario, llamado Avesedari

Hace más de diez años, la psicóloga Montserrat García, madre de un niño con dislexia, comenzó a investigar con la Universidad de Barcelona la manera de tratar el problema de su hijo.

El resultado fue Glifing, un método para detectar y tratar la dislexia, mediante un juego de ordenador, que poco después se vio que es un método ideal para aprender a leer. Su ventaja es que, mientras el niño aprende a leer, se pueden detectar posibles problemas de comprensión lectora desde el principio, antes de que se den los primeros fracasos escolares.

Los orígenes

La idea de Glifing se empezó a gestar hace más de 10 años en forma de un proyecto solidario, llamado Avesedari, resultado de los estudios que la psicóloga Montserrat Garcia hizo, junto con la Universidad de Barcelona, para encontrar una solución al fracaso escolar del su hijo pequeño, Mario, que fue diagnosticado de dislexia.

De pequeño, Mario no quería ir a la escuela y le preguntaba a su madre qué tenía que hacer para empezar a trabajar. Antes de ser diagnosticado y ya con un gran fracaso escolar, Montserrat Garcia decidió tomar parte activa y averiguar qué pasaba. Fue a la Universidad de Barcelona y fue allí donde le dijeron que su hijo sufría dislexia. Empezaron a investigar y a trabajar sobre el tema, y nació Avesedari.

Los buenos resultados del proyecto y la necesidad de Montserrat Garcia de darle continuidad dieron lugar a la creación de Glifing como empresa en el año 2012. Desde entonces, Glifing se aplica como método para aprender a leer y que, al mismo tiempo, permite detectar y tratar problemas de dislexia y otros de comprensión lectora.

Resultado

Actualmente, la empresa catalana se encuentra en nueve países de todo el mundo: Andorra y Bélgica (donde Glifing es utilizado por un centro que atiende a niños con el español como lengua materna), Chile, Argentina, Uruguay, Panamá, Nicaragua, México y, por supuesto, en España, donde se utiliza en 22 provincias diferentes, ya sea en gabinetes psicopedagógicos, escuelas, hospitales, asociaciones y otras entidades con niños con diferentes afectaciones, como espectro autista o síndrome de Down. El método se encuentra en catalán, castellano y euskera.

El método Glifing consiste en un entrenamiento sistemático de la lectura, a través de un programa de ordenador en formato lúdico. Dedicando entre 15-20 minutos, durante cuatro sesiones a la semana, el niño trabaja con Glifing su capacidad lectora mientras juega. El programa permite trabajar, además, habilidades cognitivas como la memoria, la atención, así como la comprensión lectora.

Glifing ha creado una DEMO, para que todo el que lo desee pueda probar la plataforma antes de darse de alta.