El Gobierno español está estudiando las circunstancias en que se ha producido la detención por parte de la colonia inglesa para comprobar si el caso afecta a la soberanía española al haberse producido su abordaje en aguas que España considera propias.

Así lo ha explicado el ministro de Asuntos Exteriores en funciones, Josep Borrell, quien ha confirmado que el Ejecutivo estaba “al corriente” de esta operación, que se ha desencadenado a partir de una petición de los EEUU a las autoridades británicas.

También ha señalado que las patrulleras de la Guardia Civil del Mar se han ocupado de asegurar la zona donde está inmovilizado el buque que transportaba petróleo a una refinería de Siria, un país en guerra desde hace ocho años y sujeto a sanciones de la Unión Europea.

Gibraltar cree que el petrolero “Grace 1” llevaba crudo a la refinería de Banyas en Siria, propiedad de una entidad sujeta a las sanciones de la UE. Por ello, según el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, se ordenó que el capitán del puerto, asistido por la Real Policía de Gibraltar y el Servicio de Aduanas, tomara el control de la embarcación.

El ministerio de Exteriores de Irán convocó el jueves al embajador británico para expresarle su rechazo a una detención que considera ilegal. A pesar de las sanciones contra Siria, es la primera vez que un barco es interceptado en aguas comunitarias.