El Gobierno de Gibraltar ha autorizado al superpetrolero iraní Grace 1 a abandonar el puerto del Peñón, pese a las peticiones del Departamento de Justicia de Estados Unidos a las autoridades gibraltareñas para que sigan reteniendo al buque. Así lo ha informado este jueves el diario local Gibraltar Chronicle: Teherán habría asegurado formalmente y por escrito al ejecutivo gibraltareño que el navío no descargará el crudo que transporta en Siria. Queda desactivado así el motivo inicial que provocó su inmovilización, que han anulado definitivamente este jueves los jueces de la ex colonia, horas después de dejar en libertad a la tripulación.

El Grace 1 se hallaba inmovilizado en aguas de la colonia británica desde hace más de un mes. Washington hizo la petición justo cuando el barco estaba listo para zarpar, después de que un tribunal gibraltareño decidiese dejar de investigar oficialmente a la tripulación y no prolongar su detención.