Las sanciones podrían ir desde los 1.000 hasta los 60.000 euros

Galicia se convierte en la primera región española que pone en cuestión la voluntariedad de la inmunización contra el coronavirus, al aprobar la imposición de sanciones que podrían ir desde los 1.000 hasta los 60.000 euros a quienes se nieguen a vacunarse contra la COVID-19.

La medida se ha introducido a través de una reforma de la Ley de Salud autonómica, aprobada en el Parlamento gallego con los votos del Partido Popular, que cuenta con mayoría absoluta en la cámara. La oposición liderada por los socialistas y nacionalistas gallegos han votado en contra de la medida.