El número de víctimas del derrumbe del viaducto Morandi en la ciudad italiana de Génova asciende a 41 después de que los equipos de bomberos encontraran entre los bloques de cemento un vehículo con otras tres personas. Los medios de comunicación italianos explican que el balance aún no es oficial porque los cuerpos tienen que ser identificados, pero todos apuntan a que pueden ser los de la familia Cecala -compuesta por un hombre, una mujer y una niña de 9 años- y de la que no se tenían noticias desde el pasado martes.

El coche fue localizado completamente aplastado por un enorme bloque de cemento que formaba parte del pilón que se derrumbó a la orilla izquierda del río Polcevera. Según los datos de la Protección Civil, recogidos por Efe, aún quedan dos desaparecidos.

Este sábado se celebra el funeral de Estado por todas las víctimas, oficiado por el cardenal y arzobispo de Génova, Ángelo Bagasco, y con la presencia del presidente de la República, Sergio Mattarella, y del primer ministro, Giuseppe Conte. 20 de las familias de las víctimas han decidido no participar en las exequias públicas y han preferido una ceremonia privada.