En Jordania, ACNUR ha sido testigo de un fuerte aumento del número de refugiados iraquíes a lo largo de las últimas semanas. El 60% de ellos menciona el temor al ISIS como su principal motivo para huir. De media, en agosto y septiembre, ACNUR ha registrado a unos 120 iraquíes al día en Jordania, en comparación con la media de 65 iraquíes por día en junio y julio y de 30 al día en los primeros meses de 2014.

 

Casi dos tercios de las nuevas llegadas (un 60%) proceden de zonas controladas por el ISIS en las gobernaciones de Nínive, Salah Al Din y Anbar. Los refugiados cuentan que sus casas han sido incendiadas y que les han obligado a convertirse al Islam y se han producido matrimonios forzados, secuestros y amenazas públicas. El resto de los recién llegados a Jordania han huido de la violencia sectaria en Bagdad y Basora.

 

b_400_275_16777215_0___images_stories_2014_Septiembre_irak_exodoJ., de 32 años, padre de tres hijos y profesor en una escuela de primaria, contó al ACNUR cómo logró salvar su vida y la de su familia de la amenaza del ISIS, huyendo a pie de su casa en Tal Usquf, a unos 35 kilómetros de Mosul, aprovechando la oscuridad de la noche. Esta familia de cinco miembros apenas pudo llevar consigo una bolsa con sus documentos personales: el certificado de matrimonio, los pasaportes y documentos que probaban la matriculación de sus hijos en la escuela.

 

Este hombre también confesó al ACNUR que sus hijas “no pararon de llorar durante todo el viaje”. Dos de sus hijos se estaban preparando para los exámenes finales en la escuela y ahora su educación ha quedado interrumpida y en un limbo. Al igual que muchas otras familias que han huido de la violencia a pie, este joven padre tuvo que dejar atrás a un pariente anciano, un tío suyo con discapacidad y en silla de ruedas, y del que acaba de tener conocimiento de que ha sido asesinado en Nínive.

 

En lo que llevamos de año, 10.644 refugiados iraquíes han sido registrados por ACNUR en Jordania, 1.383 sólo en agosto, el mayor número de registros en un solo mes desde 2007.

 

También en Jordania, y por primera vez desde que comenzó la guerra en Siria hace más de tres años, los refugiados procedentes de las gobernaciones del norte del país –incluyendo Raqqa- constituyen la mayoría de nuevas llegadas. En el pasado, los refugiados del sur de Siria (de Dara’a) eran los más numerosos.

 

Nuevos refugiados siguen dirigiéndose hacia Jordania, donde una media de 250 personas pide asilo cada día. Buscan refugio a través del punto fronterizo de Ruwashid, en el noreste del país. La cifra de refugiados que piden asilo en Jordania debido a la violencia del ISIS va en aumento y el 46% de las nuevas llegadas de la semana pasada citaron éste como el principal motivo de su huida.

 

Mientras, en Turquía, unos 103.000 refugiados iraquíes se han registrado con ACNUR o sus socios, 65.000 de ellos desde junio de 2014, cuando las fuerzas del ISIS tomaron la ciudad de Mosul y sus alrededores en la gobernación de Nínive, en el norte de Irak. ACNUR tiene conocimiento de que miles de personas más han llegado al este de Turquía, aunque aún no han acudido a registrarse.

 

El mes pasado ACNUR llevó a cabo un ejercicio de elaboración de perfiles entre más de 2.500 iraquíes que habían sido registrados por un socio de la Agencia en Ankara. Casi la mitad de los entrevistados dijeron que habían escapado de los ataques del ISIS y un 20% declaró haber huido por temor a ataques del ISIS. Otro 20% indicó haber huido por la violencia sectaria. Casi la mitad de las familias entrevistadas eran kurdas y el 33% eran árabes.

 

[1] Nombre cambiado por motivos de protección.