A un mes de la conclusión del encuentro sobre la Protección de los Menores en el Vaticano, deseado fuertemente por el Papa Francisco, se publican hoy tres documentos de gran importancia que responden a la exigencia de pasos concretos manifestada por el Pueblo de Dios en el enfrentar la plaga de los abusos a menores. Se trata del primer paso importante como consecuencia del encuentro de las Conferencias Episcopales, ya anunciado el pasado 24 de febrero.

Significativamente, los tres documentos – la ley sobre la protección de menores en el Estado de la Ciudad del Vaticano, el Motu proprio que extiende las normas a la Curia Romana y las líneas guía para el Vicariato de la Ciudad del Vaticano – han sido firmados por el Santo Padre. Estos actos refuerzan la protección de menores a través de la potenciación del cuadro normativo.

El Santo Padre desea que – también gracias a estas normas que conciernen al Estado de la Ciudad del Vaticano y la Curia Romana – madure en todos la conciencia que la Iglesia deba ser cada vez más una casa segura para los niños y las personas vulnerables.

Las novedades que incluyen los nuevos protocolos del Santo Padre son la ampliación de la prescripción de los delitos a 20 años o la obligación de denuncia inmediata si se conoce algún caso, informó el Vaticano. En ese sentido, se añade el castigo en forma de multas o penas de cárcel cuando existan retrasos en esa denuncia.

Por otro lado, las víctimas van a contar con la figura del procurador. La responsabilidad del procurador es estar al servicio de las víctimas con la finalidad de que se escuche a todas las víctimas y se les informe sobre el estado de la investigación.

Pendientes del vademécum de la Santa Sede

El documento que queda pendiente por publicarse es el vademécum con las guías de actuación para todas las Conferencias Episcopales del mundo. Este documento va a recopilar de forma clara las preguntas y respuestas para que todos los prelados las puedan consultar y sepan qué deben hacer.

El organismo responsable de esta tarea va a ser la Congregación para la Doctrina de la Fe. Esta congregación es la máxima autoridad orgánica contra los abusos en El Vaticano.  Así se quiere ayudar a cumplir uno de los deseos del Papa Francisco con este encuentro: que los obispos salgan con las ideas claras sobre cómo responder ante estas situaciones.