El Papa Francisco celebró la misa de la Resurrección del Señor en una abarrotada Plaza de San Pedro. Después de la eucaristía, se dirigió a toda la concurrencia para la tradicional bendición Urbi et Orbi. El Papa ha recordado en su mensaje a las víctimas de los atentados contra templos católicos y hoteles en Sri Lanka. Expresó su consternación y dolor por el sufrimiento de tantas personas víctimas de la violencia y les acompaña con sus oraciones y solidaridad.

Francisco también ha recordado los sufrimientos del pueblo sirio, y el peligro de que la duración del conflicto puede hacernos caer en la “indiferencia”, y ha llamado a una solución política del conflicto, de manera que se favorezca el retorno de las personas desplazadas y de los refugiados.

Luego, ha hablado del sufrimiento del pueblo de Libia, “Donde en las últimas semanas personas indefensas vuelven a morir y muchas familias se ven obligadas a abandonar sus hogares. Insto a las partes implicadas a que elijan el diálogo en lugar de la opresión”.

Después,  el Papa dirigió su mirada hacia África, a Burkina Faso, Mali, Níger, Nigeria, Camerún y Sudán. Estos países atraviesan momentos de incertidumbre política. “espero que todas las reclamaciones sean escuchadas”. El Papa llamó la atención sobre Sudán del Sur e invitó a “que se abra una nueva página en la historia del país, en la que todos los actores políticos, sociales y religiosos se comprometan activamente por el bien común y la reconciliación de la nación”.

El Papa recordó a los habitantes de Ucrania que siguen sufriendo y alentó “las iniciativas humanitarias y las que buscan conseguir una paz duradera”.

Después dirigió su mirada hacia el continente americano, hacia Venezuela refiriéndose de esta manera: “Que el Señor conceda a quienes tienen responsabilidades políticas, trabajar para poner fin a las injusticias sociales, a los abusos y a la violencia, y para tomar medidas concretas que permitan sanar las divisiones y dar a la población la ayuda que necesita”.

También se fijó en Nicaragua y pidió “encontrar lo antes posible una solución pacífica y negociada en beneficio de todos los nicaragüenses”.