En una Plaza San Pedro llena de personas, a la hora del Ángelus del primer domingo de noviembre, fiesta de Todos los Santos, el Papa Francisco hizo un apremiante llamamiento por los “dolorosos episodios que en estos últimos días han intensificado la delicada situación de la República Centroafricana”.

Francisco Todos los Santos – Los dolorosos episodios que en estos últimos días han empeorado «la delicada situación de la República Centroafricana, suscitan en mi ánimo viva preocupación», indicó Francisco después de recitar la oración mariana del Angeles. «Hago un llamado a las partes involucradas para que se ponga fin a este ciclo de violencias», añadió.

«Estoy espiritualmente cerca de los Padres combonianos de la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima de Bangui, que acogen a numerosos desplazados», prosiguió el Pontífice. «Expreso mi solidaridad a la Iglesia, a las demás confesiones religiosas y a la entera nación Centroafricana, tan duramente puestas a la prueba mientras hacen todos los esfuerzos para superar las divisiones y retomar el camino de la paz», indicó.
«Para manifestar la cercanía orante de toda la Iglesia a esta Nación tan afligida y atormentada, y exhortar a todos los centroafricanos a ser cada vez más testigos de misericordia y de reconciliación -concluyó-, el domingo 29 de noviembre tengo la intención de abrir la puerta santa de la Catedral de Bangui, durante el viaje apostólico que espero poder llevar a cabo a esa nación».