Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.

 – «Todo el mundo» hoy «está en guerra», constató, y «no hay justificación». La falta de voluntad para buscar la «vía de la paz» provoca el llanto de Dios. Y los que causan y quieren la violencia «son malditos, son delincuentes».

Francisco

foto de archivo

El Pontífice comentó: «…hemos preferido las vías de las guerras, la vía del odio, la vía de las enemistades. Estamos cerca de Navidad: habrá luces, habrá fiestas, árboles luminosos, hasta pesebres… todo maquillado: el mundo sigue haciendo la guerra, haciendo la guerra. El mundo no ha comprendido la vía de la paz».

Papa Bergoglio recordó las recientes conmemoraciones sobre la Segunda Guerra Mundial, las bombas de Hiroshima y Nagasaki, su visita a Redipuglia del año pasado por el aniversario de la Gran Guerra: «Masacres inútiles», insistió, retomando las palabras de Benedicto XVI.
Y después se preguntó: «¿Qué queda de una guerra, de esta que estamos viviendo ahora?». La respuesta es evidente: «Ruinas, miles de niños sin educación, muchos muertos inocentes, ¡tantos!, y mucho dinero en los bolsillos de los traficantes de armas. Una vez Jesús dijo: ‘No se puede servir a dos padrones: o Dios o las riquezas’. La guerra es justamente la elección de las riquezas: ‘Hagamos armas, así la economía se equilibra un poco, y sigamos adelante con nuestros intereses’».

Después, el papa indicó: «Hay una palabra fea del Señor: ‘¡Malditos!’. Porque Él dijo: ‘¡Benditos los que hacen la paz!’. Estos que hacen la guerra, que hacen las guerras, son malditos, son delincuentes. Una guerra se puede justificar (entre comillas) con muchas razones, muchas razones. Pero cuando todo el mundo, como hoy, está en guerra, ¡todo el mundo!: es una guerra mundial (a pedazos: aquí, allá, allá, por todas partes), no hay justificación. Y Dios llora. Jesús llora».