Francia despierta este jueves prácticamente paralizada por una huelga convertida en un pulso contra la reforma del sistema de pensiones que proyecta el gobierno de Emmanuel Macron.

La movilización se anuncia masiva. No van circular apenas trenes. En París, ni siquiera funcionará el metro ni los autobuses. El bloqueo de transportes también será muy importate en ciudades como Estrasburgo, Burdeos, Marsella, Nantes o Lille.