El primer ministro francés, Édouard Philippe, se ha comprometido este miércoles a instaurar, a pesar de las protestas, un sistema universal de jubilaciones que acabe con los 42 regímenes especiales que subsisten en Francia, así como a establecer una pensión mínima de mil euros.

En la esperada presentación del proyecto de reforma de las pensiones, que ha provocado una masiva huelga en los transportes que se prolonga desde el pasado jueves.

La reforma no afectará a los nacidos antes del año 1975. Para los nacidos con posterioridad a esa fecha, se mantendrá el mismo sistema hasta 2025. En ese momento entrará en vigor el sistema universal por puntos. Una fórmula que empezará a aplicarse tres años antes para la generación nacida en 2004, la primera afectada por el sistema de puntos.

“Las mujeres serán las grandes ganadoras del sistema universal. Actualmente, sabemos que las pensiones de las mujeres son casi la mitad que las de los hombres. ¿Quién puede aceptarlo? Nadie. Pero esto dura desde hace mucho tiempo. Está mejorando, cierto, pero muy lentamente”, ha añadido Philippe en otro gesto de tender la mano a los críticos con este proyecto de ley.