El buque ‘Grande America’, de la naviera Grimaldi, se incendió el 10 de marzo y dos días después, el pasado martes, se hundió frente al litoral de La Rochelle. Sus 27 ocupantes pudieron ser rescatados. El barco se encuentra ahora a unos 4600 metros de profundidad.

A bordo llevaba 365 contenedores, 45 de ellos con materiales peligrosos, entre ellos, ácido clorhídrico y sulfúrico. También llevaba más de 2000 vehículos y 2200 toneladas de fuel pesado, que constituye el principal motivo de preocupación.

Ya ha sido avistada una mancha de hidrocarburos de diez kilómetros de largo por uno de ancho a unos 200 kilómetros de la costa. Las autoridades francesas han desplegado cuatro navíos especializados en la lucha contra la contaminación y han solicitado ayuda a la Agencia europea de Seguridad marítima. El bombeo del combustible se anuncia muy complicado debido al mal estado del mar, con olas de cuatro a seis metros. Las primeras huellas de contaminación llegarán a la costa en los próximos días.