Para expresar por qué “hay que” estar en la Cumbre de Singularity University en España (Sevilla, 12-14 marzo 2015) bastan dos párrafos:

 

“El bienestar de nuestros ciudadanos -hombres y mujeres-, Señorías, nos exige situar a España en el siglo XXI, en el nuevo mundo que emerge aceleradamente; en el siglo del conocimiento, la cultura y la educación.

 

Tenemos ante nosotros el gran desafío de impulsar las nuevas tecnologías, la ciencia y la investigación, que son hoy las verdaderas energías creadoras de riqueza; el desafío de promover y fomentar la innovación, la capacidad creativa y la iniciativa emprendedora como actitudes necesarias para el desarrollo y el crecimiento”.

 

Habla el Rey en su proclamación: nos llama a la acción sobre la realidad que nos rodea – o nos engulle, si no la afrontamos. Esta Cumbre nos da las claves para hacerlo.

 

Luis-Rey(agendadelaempresa)La misión de Singularity University (SU) es “educar, inspirar y capacitar a líderes para que apliquen las tecnologías exponenciales a resolver los grandes retos de la humanidad”. La Cumbre versará sobre comunicaciones, transporte autónomo, impresión 3D, biotecnología, genética, inteligencia artificial, medicina, robots, energía, digitalización de organizaciones… y cómo todo ello está transformando la vida. Con traducción simultánea al español en todas las sesiones, por primera vez.

 

Los programas de SU emplean un lenguaje cotidiano, no solo para especialistas. Con ejemplos de todos los ámbitos humanos. Esa visión conjunta fomenta la inspiración, la transferencia de ideas entre diferentes contextos. Es una de las claves de la capacidad transformadora de SU: uno afronta su actividad (servicio, producto, empresa, sector) con ojos renovados para darle un vuelco y preparar el futuro. La otra clave es el afán que transmite de tomar parte activa en el apasionante progreso que estamos viviendo, protagonizar innovaciones también nosotros.

 

El mundo cambia aceleradamente: pero a un ritmo que, a su vez, crece de modo exponencial. La pregunta no es “si” el sector donde uno trabaja va a verse alterado por el desarrollo digital: la cuestión es “cuándo”     -normalmente, antes de lo que uno cree. Las empresas que no tomen conciencia de ello se verán fuera del mercado. Mientras lee estas líneas alguien al otro lado del globo, o de la calle, puede estar codificando una aplicación o un gen, o sintetizando un material que hunda a organizaciones aparentemente duraderas: cuatro de cada diez empresas del Fortune500 habrán desaparecido dentro de diez años.

 

Inversores y profesionales de los diferentes ámbitos y países confluirán en un encuentro en el que los contactos serán el otro gran valor, inmediato y a largo plazo. SU busca catalizar una comunidad de individuos y entidades dispuestos a impulsar un proyecto duradero. Quienes estén en la Cumbre partirán con triple ventaja: ver, oír y hablar.

 

En España la educación preuniversitaria está pendiente de las horas de religión; la universidad, atenazada por su estructura inoperante y endogámica; y el desarrollo profesional, minado por despilfarros y fraudes. Ahora vamos a tener aquí una institución que, en seis años, se ha erigido en referente mundial. Directos desde Silicon Valley vendrán ponentes excepcionales a ofrecer formación real en estos aspectos, por un precio parecido a lo que costaría solo el billete para ir a escucharlos allí -y los escucharemos en español, además. “Hay que” aprovecharlo: y como el Rey apuntaba, situar a España rumbo al futuro.

 

Luis Rey Goñi

Vicepresidente Primero de la Fundación Goñi y Rey