Un anuncio de Atocha muestra la rota estatua de un emperador romano: un día, el hombre más poderoso del mundo, cuyos nombre y efigie conocían (casi) todos. Acaso incluso divinizado. Dios caducado hoy – uno de tantos, a lo ancho de milenios y continentes. Puede que tenga descendientes vivos, ignorantes de tan ilustre ancestro mientras se afanan a diario; o que no, y quede de él poco más que ese fragmento esculpido. De un modo u otro, irrelevante. Divino, o solo imperial – pero obsoleto.

Es difícil comprender la evolución del mundo. Ocurre en muchos ámbitos de modo paralelo y la memoria es lábil. Solo un hecho contundente, como la desaparición del trabajo que uno desempeñaba, obliga “de pronto” a ver que las cosas ya no son lo que sabíamos – y que ahora no sabemos gestionarlas. Como los dinosaurios después del meteorito. Mientras le toca a otro, uno se siente a salvo: el problema es que hay muchos agentes innovando, el cambio resulta imparable.

Luis rey nuevaEn estas circunstancias, y justo por su dificultad, es imprescindible reflexionar profundamente sobre lo que hoy necesitamos para nuestra vida de mañana. La obsolescencia se detecta solo a posteriori, entre otros motivos porque nos obliga a salir de nuestra zona de confort. Y también porque, pensamos, lo que funciona hoy lo hará aún mañana: mientras que lo que inventemos servirá… o no. Aversión a ese riesgo y cortoplacismo forman un cóctel explosivo.

Desde el Capítulo de Sevilla de SingularityU queremos facilitar esa reflexión colectiva. Creemos urgente reunir a quienes están realizando cambios, pequeños o grandes por sí solos pero enormes en su conjunto. Y aportaremos nuestro granito de arena para un futuro mejor.

Pretendemos catalizar esa coordinación de los agentes de cambio, innovación tecnológica y emprendimiento que existen en nuestro entorno. Todos contarán con el Capítulo en ese avance común para beneficio de todos. La Universidad de Sevilla, a través de la Escuela de Arquitectura, se está implicando en un prometedor estudio sobre los requisitos para que estos nuevos enfoques encuentren su lugar de desarrollo.

Trabajamos también para que Sevilla colabore (con Tel-Aviv, Berlín, Copenhague…) y comparta experiencias, intercambie iniciativas; dé mayores relevancia y repercusión a los avances individuales; coordine esfuerzos y amplifique éxitos. Es un empeño colectivo, para el que las administraciones, con el Ayuntamiento a la cabeza, han expresado su apoyo decidido.

Estamos aprovechando las sinergias con la Fundación Goñi y Rey para promover experiencias educativas de innovación y emprendimiento, a fin de preparar a la juventud: que no se estrelle contra las circunstancias, sino que las transforme en oportunidades. El Exponential Entrepreneurship Programme®, da sus primeros pasos en el Colegio de San Francisco de Paula, con la colaboración de brillantes profesionales generosos que aportan su valiosísima experiencia a este proyecto piloto.

Obsoletos están los fabricantes de lanzas, los de carros, los empedrados de las calzadas que dieron al emperador su poder. Desde el AVE, con mi ordenador, envío estas líneas por internet. Nuevos métodos en un mundo que el romano no podía soñar. Idiomas, tecnología, escenarios, innovación. La componente formativa es esencial para evitar el fracaso.

Necesitamos aprender nuevas cosas, de modos distintos, para crear otras realidades. El sistema educativo industrial debe adaptarse al mundo digital. La formación permanente -la de verdad- será la única garantía de futuro.

 

Luis Rey Goñi

Embajador Singularity University Sevilla