La reestructuración de la compañía norteamericana, de aquí a finales de agosto, supone un recorte del 10% de su plantilla a nivel mundial. Ford anunció que los recortes comenzarán en Estados Unidos, donde los despidos alcanzarán a 2300 trabajadores. Luego será el turno de los asalariados de Europa, China y Sudamérica.