Después de navegar 500 kilómetros por el océano Índico, la expedición Mares Limpios-Flipflopi llegó hoy a su destino final: la isla de Zanzíbar. La embarcación de nueve metros de eslora fue construida con basura marina reciclada y sandalias plásticas. La innovación puede ayudarnos a superar retos ambientales, como la contaminación del plástico.

“Nos sentimos abrumados por el nivel de compromiso de las personas. Ha sido increíble la recepción por parte de los niños de la escuela y las autoridades locales, regionales y nacionales. Esta primera expedición del Flipflopi realmente está ayudando a frenar la marea plástica que contamina nuestros océanos”, dijo Ben Morison, cofundador del Proyecto Flipflopi.

El equipo de marineros de Flipflopi, liderado por el capitán Ali Skanda, llegó a la isla justo a tiempo para el festival Sauti za Busara o “Sonidos africanos de sabiduría”, una celebración de la cultura, la creatividad y los valores de África Oriental.

“Estamos encantados de dar la bienvenida a Zanzíbar a la expedición Mares Limpios-Flipflopi de ONU Medio Ambiente. El viaje en sí, y el espíritu innovador detrás de él, simbolizan lo que podemos hacer para marcar la diferencia”, dijo Ali Iddi, segundo vicepresidente de Zanzíbar.