Hay 66 muertos y 591.000 afectados en Filipinas; cuatro muertos en Hong Kong y miles de evacuados

– Los equipos de rescate filipinos trabajan a contra reloj dos días después de la llegada del tifón Mangkhut en busca de supervivientes en la isla de Luzón. Allí, el diluvio convirtió una colina en un alud de barro que sepultó la mina de Itogon y los barrancones donde vivían los mineros. Los rescatistas se ayudan de cadenas humanas con palas, agua de los ríos para ablandar el suelo y eliminar las rocas, escombros y los troncos de árboles que han enterrado la zona de búsqueda. La mina estaba cerrada desde 2009 por un accidente, aunque seguía activa de manera ilegal.

Por el momento, se han contabilizado 66 muertos, 52 desaparecidos y 63 heridos y 200.000 evacuados, según el último balance oficial de la policía.

En otras zonas de Filipinas, las inundaciones afectan a más de 591.000 filipinos y las primeras estimaciones valoran los daños materiales en torno a los 174 millones de euros. Las cuatro provincias asoladas por el tifón, Abra, Benguet, Cagayan e Ilocos Norte, han sido declaradas ya en estado de emergencia.

El super tifón llegó el domingo por la tarde a la ciudad china de Jiangmen, con vientos de hasta 162 kilómetros por hora. El transporte público, interrumpido el domingo, y los vuelos del Aeropuerto de Hong Kong afectados durante el fin de semana han comenzado a retomar la actividad este lunes.

La tormenta más intensa en la historia de Hong Kong, con vientos de hasta 175 kilómetros por hora, récord de marejadas ciclónicas y olas de hasta 3,38 metros de altura, ha arrancado unos 1.500 árboles. Las autoridades han contabilizado ya al menos cuatro muertos en Hong Kong, 213 heridos y 1.600 evacuados.