El objetivo principal de este evento era visibilizar a las personas con TEA

La jornada “Síndrome de Asperger, realidad y ficción”, del pasado 18 de febrero, con motivo de día del  Día Internacional del Síndrome de Asperger  ha contado con la colaboración de Fundación ONCE y del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. 

La jornada ha sido inaugurada por Jesús Celada, director general de Políticas de Discapacidad, quien ha asegurado que es necesario prestar una especial atención a los apoyos que precisan las personas con TEA en las diferentes etapas de su vida, como la educación de calidad, el empleo o la vida independiente. En este sentido, ha destacado especialmente la necesidad de poner en marcha el Plan de acción de la Estrategia Española en TEA, así como el apoyo del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social a programas de investigación de los TEA como el estudio sociodemográfico puesto en marcha por Autismo España para obtener datos reales de la prevalencia del TEA.

El objetivo principal de este evento era visibilizar a las personas con TEA, su realidad, necesidades y capacidades, así como promover la concienciación social para conseguir un cambio en la percepción que se tiene del trastorno y en la actitud hacia el colectivo.

Para ello, expertos como Amaia Hervás, responsable de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Juvenil del Hospital Universitario Mútua Terrassa; Marcos Zamora, presidente de la  Asociación Española de Profesionales del Autismo (AETAPI) y María Merino, responsable del Servicio de Atención a personas con autismo de alto funcionamiento de Autismo Burgos, han debatido junto a dos personas con TEA, Jorge Armiñanzas y Gadea Iglesias,sobre el síndrome de Asperger, sus criterios de diagnóstico y las necesidades e intereses del colectivo. El debate ha sido moderado por Ruth Vidriales, directora técnica de Autismo España. Entre las conclusiones principales, destaca:

 El síndrome de Asperger es TEA sin discapacidad intelectual asociada.

 Es fundamental un diagnóstico temprano, el apoyo familiar y los recursos
especializados centrados en la individualidad de cada persona, para ayudar a las
personas con TEA a alcanzar una vida independiente y el acceso a un empleo.

 Son necesarios modelos comprensivos, que no impliquen una única manera de
trabajar, que tengan en cuenta la individualidad del TEA, porque cada persona
necesita unos apoyos determinados.

 Por lo que respecta a las mujeres, el diagnóstico suele ser más tardío, porque
tienen mejores habilidades de socialización y pueden enmascarar sus dificultades
en la interacción social

 

El espectador empatiza con los personajes con TEA y estos ayudan a aumentar el conocimiento general sobre el trastorno

La segunda parte de la jornada se ha centrado en debatir acerca de si los personajes de ficción con TEA influyen o no en la percepción social del colectivo. En este sentido, Ruth Vidriales ha presentado los resultados de la encuesta de opinión “El autismo en la ficción”, que la Confederación ha difundido en redes sociales y que ha sido contestada por más de 1.800 personas. Esta encuesta buscaba responder a preguntas como ¿Empatiza elespectador con un personaje con TEA? ¿Mejora el conocimiento global sobre el TEA? ¿Asientan
estereotipos?

Los resultados han puesto de manifiesto que, aunque la realidad del TEA es mucho más amplia y compleja que la que reflejan las series de televisión, lo cierto es que el espectador empatiza con los personajes con TEA y estos ayudan a aumentar el conocimiento general sobre el trastorno, a conocer mejor las características que lo definen y a entender determinados comportamientos y actitudes de las personas con TEA.

Además, las series contribuyen a conocer una realidad con la que no habían tenido contacto y a aumentar el interés por conocer más sobre el TEA. Por ello, aseguran, si en su entorno hubiera una persona con TEA, intentarían establecer una relación con ella.

En definitiva, entre las conclusiones principales del debate se lleva a que la ficción es una gran máquina de hacer realidad a través de la emoción. Aunque las series pueden contribuir a consolidar determinados mitos o estereotipos, lo cierto es que también pueden ayudar a generar empatía hacia estas personas . Hay que acercarse al TEA desde la honestidad, el respeto y el conocimiento, libres de prejuicios. Y hay que contar con las propias personas con TEA y con las organizaciones que las representan, para que sean ellas las que presten asesoramiento a actores, guionistas, productores… y así que los personajes con TEA sean una representación fiel de la realidad.