El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha presentado esta mañana, en el Salón Internacional del Automóvil de Barcelona, las iniciativas en las que trabaja el Ministerio del Interior para impulsar el vehículo conectado y autónomo  con el objetivo de mejorar la seguridad vial y reducir la siniestralidad en las carreteras.

Este vehículo, -ha dicho -“va a contribuir sin duda a realizar una conducción más segura y sostenible”, al tiempo que ha destacado el papel “referente” de España  en la industria de la automoción y en los sistemas inteligentes de transporte. Según Fernández Díaz,  se estima que una vez extendida la implantación de este sistema “se puedan salvar 2.500 vidas al año en las carreteras europeas”.​

El ministro del Interior ha manifestado que no se trata de “ciencia ficción ni de proyectos a décadas vista”, sino de “un paso más”, -ha asegurado”, en la evolución de elementos ya existentes de conectividad, como los sistemas de navegación o el llamado E-Call. En este sentido, ha señalado que, este proyecto europeo  Emergency-Call (E-Call) liderado por España en Europa  a través del Ministerio del Interior, en concreto de la DGT y, con el respaldo de otras administraciones, “va a ayudar a disminuir el número de fallecidos y heridos por accidente de tráfico”.​

Fernández Díaz ha explicado que el E-Call es un sistema de comunicación automatizada que permite la conexión automática de los vehículos accidentados o averiados con el centro de atención de emergencias, proporcionado en tiempo real la ubicación geográfica y los datos de identificación del vehículo. Mediante este sistema el conductor también podrá recibir en el navegador de su coche un mensaje personalizado, desde uno de los Centros de Gestión del Tráfico, informándole sobre las incidencias que se puede encontrar durante su ruta.

El ministro del Interior ha señalado que la incorporación de este dispositivo, obligatorio en todos los turismos y vehículos comerciales ligeros venidos en la Unión Europea a partir de 2018, va a contribuir a reducir los tiempos de respuesta de los servicios de emergencia. Esto implica, según Fernández Díaz, que se tarde menos en llegar al lugar del siniestro y que por lo tanto se atiendan antes las lesiones.