En su mensaje de Navidad en Nochebuena, el Rey ha llamado a garantizar una convivencia basada en el respeto a la Constitución, que cuide los “profundos vínculos” entre españoles, y a impedir que renazcan “el rencor y el resentimiento”, actitudes que forman parte de la “peor Historia” de España.

Felipe VI se ha dirigido sobre todo a las generaciones más jóvenes y ha centrado sus palabras en la necesidad de asegurar “una convivencia en la que la superación de los grandes problemas y las injusticias nunca puede nacer de la división, ni mucho menos del enfrentamiento, sino del acuerdo y la unión ante los desafíos y dificultades”.