El ecólogo Ilkka Hanski ha fallecido a los 63 años tras una larga enfermedad. El científico finlandés había sido galardonado este año con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Ecología y Biología de la Conservación por crear una nueva rama de la ecología que combina el trabajo de campo con modelos matemáticos para descubrir cómo afectará a las especies el acuciante problema de la fragmentación del hábitat por la acción del hombre.

Ilkka-HanskiLas aportaciones de Hanski (Helsinki, 1953) se han generalizado y se han aplicado a muchas acciones de conservación actuales: diseño de áreas protegidas, creación de corredores biológicos o estudios de impacto ambiental de grandes infraestructuras.

La Fundación BBVA quiso premiar su trabajo en la VIII edición de los Premios Fronteras del Conocimiento, un reconocimiento que iba a recibir en persona el día 21 de junio en la ceremonia de entrega.

Ilkka Hanski era catedrático de Zoología de la Universidad de Helsinki y sus investigaciones abrieron un nuevo campo en la Ecología: la biología de metapoblaciones, que analiza cómo se adaptan las especies a los hábitats fragmentados.

Contribuyó a determinar el grado máximo de fragmentación en el hábitat que tolera una especie. En palabras del propio Hanski, “el umbral crítico más allá del cual la fragmentación resulta fatal, y la especie se extingue”.

La biología de metapoblaciones se aplica hoy a numerosas especies y sus principios conceptuales se han difundido tanto que también son útiles en otras disciplinas, como la oncología —para estudiar el comportamiento de las poblaciones de células de un tumor— o la epidemiología, donde el conocimiento sobre el tamaño crítico de una red de metapoblaciones puede ser útil para combatir una epidemia.

Hanski estudió la relación entre el sistema inmunológico y los microorganismos que viven en nuestro cuerpo (microbioma). Sus investigaciones determinaron cómo el grado de biodiversidad a la que se exponen las personas y el comportamiento de su microbioma repercuten en el sistema inmune. “Al fin y al cabo las personas somos hábitats fragmentados para nuestro microbioma, y es muy interesante intelectualmente trabajar con colegas de otros campos, como los inmunólogos”, afirmó el ecólogo finlandés cuando recibió el anuncio de la concesión del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento.