El ex Ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay Luis Almagro fue elegido esta semana por los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) como Secretario General para el próximo lustro, durante la XLIX Asamblea General extraordinaria que tuvo lugar esta mañana en la sede del organismo en Washington D.C. En su primer discurso, Almagro dijo que trabajará para que el organismo vele por los intereses de las mil millones de personas que habitan el continente americano con el pragmatismo, la búsqueda de la unidad y la solidaridad como ejes de su gestión.

El ahora Secretario General electo de la institución hemisférica anunció que trabajará con todos los países de la región “sin excepción” y expresó su convicción de que “llegó la hora de ponerle fin a fragmentaciones innecesarias. A partir del 26 de mayo y como Secretario General de la OEA, mi esfuerzo estará centrado en hacer de la Organización un instrumento útil a los intereses de todos los americanos, sean ellos del centro, sur, norte o del Caribe”, afirmó.

El ex Canciller uruguayo recibió un amplio respaldo de los Países Miembros que participaron en la XLIX Asamblea Extraordinaria, los que emitieron 33 votos a favor y una abstención, para elegirlo como sucesor del actual Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza.

Luis AlmagroEl Secretario General electo manifestó que trabajará con un espíritu pragmático para resolver los problemas de la región y que no descansará a la hora de buscar el consenso regional. “A ustedes, como representantes de los pueblos de las Américas, me debo, y les agradezco su voto de confianza. En mí encontrarán un incansable luchador por la unidad americana, más preocupado en buscar soluciones prácticas duraderas a los problemas de nuestra región que por la retórica y la estridencia en las declaraciones guiadas por una u otra ideología”.

En su discurso, el diplomático uruguayo hizo un llamado para que la Organización deje a un lado los debates del pasado y se concentre en los desafíos contemporáneos. “Soy un convencido que el tiempo de una OEA discursiva, burocrática, alejada de las preocupaciones de los pueblos americanos, anclada en los paradigmas del pasado, está definitivamente dando paso a una OEA del Siglo XXI”, dijo. “No me interesa ser el administrador de la crisis de la OEA, sino el facilitador de su renovación”, agregó.

Asimismo, mencionó que “la solidaridad será mi principal eje rector”, y en este sentido citó al líder histórico del Movimiento de Liberación Nacional–Tupamaros de Uruguay, Raúl Sendic, padre del actual Vicepresidente uruguayo del mismo nombre: “Si nos ponemos a discutir sobre las cosas que vemos diferentes vamos a pasar una vida discutiendo, si trabajamos en lo que estamos de acuerdo vamos a pasar una vida trabajando”.

En otro momento de su intervención, reiteró su llamado a la unidad hemisférica. “América ha estado dividida por mucho tiempo, por demasiado tiempo”, dijo, y relató que durante sus nueve meses de campaña, cuando visitó a todos los Países Miembros de la Organización, tuvo un cambio en su cosmovisión. “Mi recorrido por las Américas en estos meses me ha transformado. Soy menos local y más americano, y eso se lo debo a ustedes”, dijo a los representantes de los Países Miembros, entre los que se encontraban 19 Ministros de Relaciones Exteriores.

En el corto plazo, el diplomático uruguayo indicó que conformará un equipo de transición, y que su mirada estará dirigida a la VII Cumbre de las Américas, que se realizará los días 10 y 11 de abril en Panamá, instancia que calificó de “histórica para avanzar a un hemisferio sin exclusiones, a partir de la presencia de Cuba en el ámbito interamericano por primera vez en décadas”. El Secretario General electo recordó que la Cumbre estará bajo la responsabilidad del Secretario General Insulza, a quien calificó como un “querido amigo”, y agradeció por facilitar su accionar en las oportunidades en que visitó la sede de la OEA.

Asimismo, dejó claro su compromiso con el proceso de realineamiento de los objetivos de la Organización, denominado Visión Estratégica de la OEA” y remarcó su intención de seguir posicionando a la Organización a la altura de los desafíos del Siglo XXI. “Nos toca darle un empujón de realismo a la OEA y hay que hacer todo lo mejor posible, aquello que nadie puede articular mejor que esta Organización: un diálogo político con resultados tangibles en áreas claves para la democracia, los derechos humanos, la seguridad y el desarrollo integral de las Américas”.

El diplomático uruguayo se refirió a las acciones principales que piensa llevar adelante durante su mandato. Entre otras, mencionó la seguridad ciudadana, que identificó como una de las principales preocupaciones de todos los países del hemisferio. “Trabajaremos en una iniciativa hemisférica, junto a las multilaterales, con un enfoque integral del problema”, dijo.

También reiteró su idea de conformar una “Escuela de Gobierno”, con el objetivo de contribuir a la formación de los cuadros del sector público y la sociedad civil, “dotándolos de herramientas para el buen gobierno, la transparencia, rendición de cuentas y articulación de consensos”. Además, la prevención de conflictos sociales; la prevención y gestión de desastres naturales en el Caribe y Centroamérica; la interconectividad en el Caribe; y la conformación de una Red Panamericana sobre Calidad de la Educación, fueron destacadas por el Secretario General electo entre sus principales líneas de acción.

El Secretario General electo tiene 51 años, está casado y tiene siete hijos. Además de español, habla inglés y francés, y es abogado de profesión. Antes de haber dirigido la cancillería uruguaya en el último quinquenio, fue Embajador ante la República Popular China durante un lustro, y ocupó puestos diplomáticos de jerarquía en la propia Cancillería de su país, y en las representaciones diplomáticas del Uruguay en Alemania e Irán.