Una operación internacional liderada por Francia y Holanda y que también incluía a Europol, la agencia comunitaria de seguridad, ha servido para acceder a un sistema de comunicación encriptada llamado Encrochat utilizado por grupos criminales. Has más de ochocientos arrestados en diferentes países y las fuerzas de seguridad se han incautado de toneladas de estupefacientes, objetos de valor y decenas de armas e intervenido una veintena de laboratorios para producir drogas.