mujer ejecutivaWeber Shandwick y KRC Research han patrocinado un estudio realizado por la Economist Intelligence Unit (EIU) que bajo el título ‘Gender Equality in the Executive Ranks: A Paradox – The Journey to 2030’, indica que casi tres cuartas partes (73%) de los altos ejecutivos a nivel mundial piensan que en 2030 las mujeres ocuparán los primeros puestos de la mayoría de las grandes empresas mundiales.

Este estudio, elaborado para entender cómo las empresas pueden abrir más sus puertas a las mujeres en los altos puestos ejecutivos, y de ese modo, aprovechar las diversas perspectivas que las directivas aportan a sus organizaciones, fue realizado entre 327 ejecutivos de 55 mercados de todo el mundo.

De acuerdo con el estudio, casi tres cuartas partes de los ejecutivos senior (73%) creen que la igualdad de género en la alta dirección se alcanzará en 2030. Sin embargo, la mayoría de los altos ejecutivos (56%) constata que en sus compañías no tienen establecidos objetivos específicos para lograr este resultado y tan sólo el 39% señalan la diversidad de género como prioritaria en la dirección, ocupando el séptimo lugar entre las 10 prioridades más importantes.

Gender Equality in the Executive Ranks: A Paradox – The Journey to 2030 identifica fuerzas que impulsarán la igualdad de género en la agenda de liderazgo empresarial  y factores que impiden a las empresas lograr este equilibrio de género. También se examina el papel de un grupo de compañías y directivos, pioneros en el impulso de la igualdad de género, quienes están muy avanzados en hacer de la diversidad en la dirección una realidad. El estudio facilita unas guías para lograr la igualdad de género, así como un marco de actuación para construir reputación a partir del equilibrio entre géneros.

Por otra parte, también han creado ‘Weber Shandwick GFP 2015 Index (Gender-Forward Pioneers)’, un índice que mide el porcentaje de compañías del Fortune Global 100 que han alcanzado la igualdad de género en su alta dirección. Según el índice de 2015, solo el 12,5% de los altos ejecutivos en las 100 compañías más importantes del mundo son mujeres.