Este viernes, los dos países se han cruzado acusaciones y advertencias en la cuarta reunión del Consejo de Seguridad de la ONU de la semana, esta vez solicitada por Rusia, para analizar la situación en Duma y las amenazas de Washington. Mientras Estados Unidos y Francia aseguran tener “pruebas” de que el ataque fue dirigido por el régimen sirio, Rusia acusa a Occidente de orquestar una campaña contra su país y advierte de la escalada del conflicto si Washington y sus aliados deciden atacar Siria. Por su parte, el embajador sirio ante la ONU, Bashar al Jaafari, ha prometido que su país “no tendrá otra opción” que defenderse en caso de ser atacado.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha alertado del retorno de la “Guerra Fría”. “Las crecientes tensiones y la incapacidad de alcanzar compromisos para establecer un mecanismo de rendición de cuentas [sobre el uso de armas químicas en Siria] amenazan con llevar a una total escalada militar”, ha advertido ante el Consejo.

Para ello, ha instado a las potencias internacionales a pactar un mecanismo para designar responsabilidades por el uso de armas químicas en Siria, porque, en su opinión, si hay impunidad, se estará animando a continuar con el uso de armas prohibidas.

Según ha informado Guterres, el primer equipo de investigadores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), que va a investigar lo sucedido en Duma, ya ha llegado a Siria, y el segundo equipo estará en el país el sábado. Este mismo viernes, los investigadores de crímenes de guerra de Naciones Unidos han condenado el uso de armas químicas y han insistido en la necesidad de identificar y condenar a los responsables.